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Una escort se considera víctima de la censura

Léman Bleu, 2 de septiembre de 2021 (video)

© Copyright 2021, Léman Bleu, 02.09.2021
 

Una chica de compañía se considera víctima de la censura: el aparcamiento del Mont-Blanc se ha negado a colocar un centenar de sus carteles publicitarios en las paredes de sus sótanos. Parkgest, el propietario de los locales, había aceptado inicialmente esta campaña antes de dar marcha atrás.


Un centenar de carteles en sus manos


En el cartel en cuestión, una escolta en un establo ordeñando una cabra. Esta escort independiente es Elise, la musa del sitio web de escorts Bemygirl. En el cartel, un código QR destinado a atraer a los curiosos en la plataforma de Internet. Un centenar de estas pancartas iban a estar expuestas en el sótano del aparcamiento del Mont-Blanc durante todo el mes de septiembre, apoyando a la escolta. Pero en el último momento la dirección cambió de opinión. La dirección de la empresa de acompañantes BeMyGirl, que se negó a hablar con nuestra cámara, nos dio su explicación por escrito. Menciona un visual llamativo pero respetuoso:


No hay vulgaridad ni desnudez


"La entiretý de los carteles no incluye ningýn nuditý o vulgaritý que respete a cualquier tipo de pýblico. A pesar de ello, el Parking du Mont-Blanc censuró inmediatamente la campaña y se negó a compensar los costes de impresión, a pesar de que habían sido validados de antemano. "Al ser contactada, la empresa privada Parkgest justificó su decisión: 'rechazamos esta campaña porque su contenido no cumple con nuestra política publicitaria', declaró la dirección de Parkgest.  


No, no hubo censura  


¿Hay censura? "No, una empresa privada tiene derecho a contratar o no contratar con un anunciante. Creo que solo hay un límite, el de la igualdad de trato", explica Nicolas Giorgini, abogado especializado en derecho de la comunicación. Varios carteles del mismo tipo han sido noticia en los últimos años en Ginebra: entre ellos, las pancartas del salón de masajes Vénusia en 2019 con motivo de la huelga de mujeres, así como otro de sus carteles censurado en 2010 por el cantón.


Denis Palma